Este tiempo tiene un lugar muy especial en nuestro corazón. Honramos las luchas de nuestras bisabuelas, abuelas y madres. Sonreímos al recordar que también hubo abuelos sensibles, capaces de escuchar con atención y compartir juegos con nuestros padres.
La sensación que nos envuelve en estos momentos es la de navegar por un océano lleno de historias. Cada ola es una voz; algunas se elevan más alto que otras, pero todas tienen el mismo valor. Son voces que susurran, ríen, lloran y nos enseñan.
Una gran ola le dice a una pequeña: “Hazte a un lado, necesito espacio para ser grande.”
La pequeña responde con calma: “¿Para qué necesitas espacio, si ya existes y pronto volverás al mar?”
La gran ola reflexiona sobre la sabiduría de la pequeña y responde: “Tienes razón, las apariencias engañan… ¡Estamos hechas de lo mismo!”. Con curiosidad, pregunta: “¿Cómo sabes tanto siendo tan pequeña? Me gustaría conocerte. ¿Qué se siente al ser una ola pequeña?”
Vivimos tiempos complejos. Con la complejidad surge la incertidumbre, y con la incertidumbre llega el miedo. El miedo nos paraliza y reduce nuestro mundo, corriendo el riesgo de que nuestro horizonte no vaya más allá de nosotros mismos.
Es esencial cultivar nuestra atención: mirar afuera, mirar adentro. Existen muchas voces, con diversas verdades, infinitas olas que observar. Cultivar la atención nos permite discernir mejor, reconocer nuestros propios prejuicios y tomar decisiones más sabias.
La realidad es profunda y matizada. No es solo cuestión de “ellas contra ellos”, “blancos contra negros” o “nacionales contra refugiados”. Existen privilegios, existe el poder y también sus abusos. Por eso es fundamental reconocer cuándo estamos dividiendo, creando distancias artificiales entre nosotros y los demás. Como la pequeña ola nos enseña, la vida mejora cuando abandonamos nuestros prejuicios y nos abrimos con genuina curiosidad.
Para construir un mundo más justo para la mayoría global, empecemos haciendo preguntas auténticas que nos permitan conocer la realidad del otro. ¡Chas! No todo es lo que parece. Déjate sorprender.
Cuando nos abrimos a lo que otras personas y la vida pueden enseñarnos, escuchando historias diversas, contribuimos a un mundo más justo, diverso y regenerativo. Al hacerlo, honramos las batallas de nuestras antepasadas y co-creamos un mundo donde los valores femeninos y masculinos naveguen juntos en armonía.
Escuchemos con atención, preguntemos con valentía y naveguemos juntas.
Ana Amrein Esnaola es una semillera de soluciones que movilizan cambios sistémicos a favor de las personas y el planeta. Cree firmemente que la empatía, el pensamiento positivo y la acción colectiva son el motor para regenerar nuestros mindsets y heartsets. Por eso dedica su vida a crear proyectos que nos ayuden a abrazar la diversidad. Su fuerte es la innovación social, co-fundó Rooral y Efecto Colibrí. Actualmente lidera Efecto Colibrí, una plataforma podcast de innovación social, desde donde crean nuevas narrativas. Producen y distribuyen podcast que impulsan una realidad justa, diversa y regenerativa.
Ana es una amante de los viajes, la naturaleza y las personas. Es medio suiza / medio española y ha vivido y trabajado en Alemania, España, Vietnam, Suiza, Costa Rica, Argentina, México. Estudió un máster en Relaciones Internacionales en La Universidad de San Gallo, pasó por un bootcamp de emprendimiento en el MIT, aceleraciones de emprendimiento social y le apasiona el cerebro humano, la astrología y la filosofía.
Web: efectocolibri.com
Efecto Colibrí
Cuenta la fábula que un día hubo un enorme incendio en el bosque.
Todos los animales huían despavoridos, pues se trataba de un fuego terrible que asolaba todo a su paso.
De pronto, los animales vieron pasar sobre sus cabezas al colibrí… en dirección contraria, es decir, hacia el fuego.
Les extrañó sobremanera, pero no quisieron detenerse.
Al instante, lo vieron volar de nuevo, esta vez en su misma dirección.
Y pudieron observar este ir y venir repetidas veces, hasta que se decidieron a preguntar al pajarillo, pues su comportamiento les resultaba harto extravagante:
¿Qué haces colibrí?, le preguntaron.
Voy al lago -respondió el ave- tomo agua con el pico y la echo en el fuego para apagar el incendio.
Los animales se echaron a reír.
¿Estás loco?- le dijeron. ¿Crees que vas a conseguir apagar el fuego con tu pequeño pico y tú solo?
Bueno- respondió, el colibrí- «YO VOY A HACER MI PARTE…» y nosotras le añadimos «Cuando todas hacemos nuestra parte, nos empoderamos, responsabilizamos y somos capaces de crear nuevas realidades. Realidades mejores para todas.»
+ Sobre tratamiento de datos de los comentarios
RESPONSABLE TRATAMIENTO: VISIONARIAS, S.C.
FINALIDAD: Publicar el comentario en relación a la noticia.
LEGITIMACIÓN: Consentimiento del interesado.
CESIONES: No se prevén cesiones, excepto por obligación legal o requerimiento judicial.
DERECHOS: Acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación, portabilidad, revocación del consentimiento. Si considera que el tratamiento de sus datos no se ajusta a la normativa, puede acudir a la Autoridad de Control (www.aepd.es).
INFORMACIÓN ADICIONAL: política de privacidad





0 comentarios