La trampa de las excusas: un obstáculo silencioso al momento de liderar

«Responsabilidad es aceptar el escenario actual sin negarlo ni dramatizarlo. Es mirar el negocio tal como está hoy y asumir que, si algo no funciona, hay una decisión pendiente. A veces será ajustar una estrategia, otras será cambiar una forma de operar y, en algunos casos, será aceptar que ese modelo ya no representa la etapa vital que se está transitando.«

En el recorrido emprendedor hay desafíos visibles y otros mucho más sutiles. Los visibles suelen ser externos: el contexto económico, la falta de tiempo, la sobrecarga de roles, la incertidumbre. Los sutiles, en cambio, operan en silencio y tienen un impacto mucho más profundo en el crecimiento de un negocio.

Uno de ellos es la costumbre de justificarse.

No se trata de negar las dificultades reales ni de romantizar el esfuerzo. Emprender, especialmente después de los 40, implica sostener múltiples responsabilidades, atravesar cambios personales y tomar decisiones en escenarios que no siempre son favorables. Sin embargo, hay una diferencia clave entre reconocer una dificultad y quedarse atrapada en la excusa.

Cuando la queja se vuelve un modo de operar

Quejarse puede parecer inofensivo. Incluso, en muchos casos, funciona como una forma de descarga momentánea. El problema aparece cuando esa descarga se convierte en una forma habitual de relacionarse con el negocio y con las decisiones que implica sostenerlo.

En ese punto, la energía empieza a desplazarse. Ya no está puesta en pensar, ajustar o crear, sino en explicar por qué algo no se hizo, por qué no era el momento o por qué las condiciones no acompañaban. De a poco, sin que se note, la justificación ocupa el lugar de la acción y el proyecto entra en una especie de pausa silenciosa.

Cuando esto sucede, la mirada se entrena para detectar límites antes que posibilidades. La atención se va hacia lo que falta, hacia lo que depende de otros, hacia aquello que parece imposible de mover. Y en ese movimiento interno, quien desea liderar empieza a correrse, casi sin advertirlo, del rol que necesita ocupar.

Lo que realmente marca la diferencia

En el mundo emprendedor suele instalarse la idea de que el crecimiento responde a cualidades excepcionales. Como si avanzar fuera patrimonio de quienes nacieron con más seguridad, más claridad o mejores oportunidades. Sin embargo, en la práctica, el recorrido muestra otra cosa.

La diferencia rara vez está en el talento o en el punto de partida. Aparece, más bien, en la forma en que cada persona se posiciona frente a lo que sucede. En cómo procesa los obstáculos, en cuánto tiempo permanece explicándose una situación y en el momento en que decide correrse de la queja para pasar a la acción.

Cambiar la pregunta es parte de ese proceso. Dejar de mirar lo ocurrido solo como una injusticia o una traba y empezar a preguntarse qué se puede hacer con eso que apareció. No para minimizar la dificultad, sino para transformarla en un punto de decisión.

Pensar estratégicamente no implica ignorar el problema, sino evitar quedar atrapada en él. Es elegir una postura activa, aun cuando el escenario no sea el ideal, y asumir que el crecimiento no siempre llega desde condiciones perfectas, sino desde respuestas conscientes.

Responsabilidad como punto de inflexión

Hablar de responsabilidad en el mundo emprendedor no tiene que ver con exigirse más ni con endurecerse. Tiene que ver con recuperar poder. Con reconocer que, más allá del contexto, siempre hay una parte de la situación que depende de una misma.

Responsabilidad es aceptar el escenario actual sin negarlo ni dramatizarlo. Es mirar el negocio tal como está hoy y asumir que, si algo no funciona, hay una decisión pendiente. A veces será ajustar una estrategia, otras será cambiar una forma de operar y, en algunos casos, será aceptar que ese modelo ya no representa la etapa vital que se está transitando.

Cuando la responsabilidad aparece, la excusa pierde fuerza. No porque desaparezcan las dificultades, sino porque deja de tener sentido quedarse instalada en ellas.

La excusa como freno silencioso

La trampa de la excusa no suele presentarse de manera evidente. Se manifiesta en postergaciones constantes, en planes que se reescriben una y otra vez, en ideas que nunca llegan a ejecutarse del todo.

Ej.
“Ahora no es el momento».
“Todavía no tengo todo lo que quisiera».
“Más adelante, cuando todo esté más ordenado».

Mientras tanto, el negocio queda suspendido y la sensación de estancamiento crece. No por falta de capacidad, sino por la dificultad de dar el paso que incomoda.

Emprender no es un camino sin obstáculos. Los desafíos, los errores y las revisiones forman parte del proceso. Lo que marca la diferencia es la decisión de responder a esos desafíos desde la acción y no desde la explicación permanente.

Liderar también es dejar de justificarse

Liderar no significa tener todas las respuestas ni evitar los errores. Significa asumir una postura interna distinta. Dejar de sostener relatos que tranquilizan momentáneamente y empezar a tomar decisiones que, aunque incomoden, ordenan.

Cuando alguien decide liderar su negocio, deja de invertir energía en justificarse y empieza a usarla para construir. No desde la perfección, sino desde la honestidad. No desde la exigencia extrema, sino desde el compromiso con lo que quiere crear.

La queja reduce el campo de acción. La responsabilidad lo amplía.

Emprender no es esperar el escenario ideal ni evitar los problemas. Es elegir, una y otra vez, cómo posicionarse frente a lo que aparece. Es decidir si la energía va a estar puesta en explicar por qué algo no se pudo o en definir qué se va a hacer a partir de ahora.

La trampa de las excusas es silenciosa, pero no es invencible. Se desactiva cada vez que se elige una respuesta consciente, una acción concreta y una mirada más honesta sobre el propio rol.

 

Porque liderar, en definitiva, no es tener todo resuelto. Es dejar de postergar lo importante y empezar a hacerse cargo del próximo paso.

 

Alexandra Muraco

Soy Alexandra Muraco, mentora y coach de mujeres emprendedoras. Acompaño a quienes están dando sus primeros pasos y a quienes ya tienen recorrido a construir negocios con dirección, claridad y coherencia, sin perder de vista la vida que quieren sostener.

Trabajo sobre la toma de decisiones, la mentalidad, la estrategia y la marca personal, ayudando a transformar ideas sueltas en planes de acción posibles y alineados. Mi enfoque es cercano, estructurado y consciente: no creo en fórmulas mágicas, sí en procesos bien pensados y sostenibles.

Además de la mentoría individual y grupal, desarrollo programas de formación y capacitaciones. Dentro de este pilar, formo mentores con certificación internacional, acompañándolos a profesionalizar su práctica, fortalecer su criterio y asumir el rol con responsabilidad.

Estuve donde estás. Conozco los desafíos de emprender, los momentos de duda y los cambios que este camino propone.

Hoy acompaño a otras mujeres a liderar sus proyectos con mayor claridad, seguridad y convicción.

Cuando el no de un cliente se siente demasiado personal

"Muchas personas dejan de ofrecer sus servicios con convicción por miedo a escuchar otro no. O bajan sus precios buscando aprobación. O cambian constantemente de rumbo intentando agradar a todo el mundo. Sin darse cuenta, empiezan a construir el negocio desde la...

1 Comentario

  1. Cecilia

    Hermoso recordatorio de cuántas veces nos vamos corriendo del lugar que tenemos que ocupar por no afrontar una decisión incómoda. Gracias Alex por compartir tu sabiduría.

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


+ Sobre tratamiento de datos de los comentarios

RESPONSABLE TRATAMIENTO: VISIONARIAS, S.C.

FINALIDAD:  Publicar el comentario en relación a la noticia.

LEGITIMACIÓN: Consentimiento del interesado.

CESIONES: No se prevén cesiones, excepto por obligación legal o requerimiento judicial.

DERECHOS: Acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación, portabilidad, revocación del consentimiento. Si considera que el tratamiento de sus datos no se ajusta a la normativa, puede acudir a la Autoridad de Control (www.aepd.es).

INFORMACIÓN ADICIONAL: política de privacidad