Mujeres pioneras en la II Guerra Mundial

Escrito por Laura Ingino

Apenas décadas atrás, los valores tradicionales de nuestra cultura no les permitían a las mujeres ciertas libertades; por ejemplo, no podían continuar estudios universitarios y mucho menos obtener un ingreso; sin embargo y con el comienzo de la Guerra, las situaciones comenzaron a cambiar.

La II Guerra Mundial involucró un conflicto global a gran escala y la urgencia absoluta de movilizar a toda la población. Hizo inevitable la ampliación del papel de la mujer a lo largo de la misma. Aunque los desempeños particulares variaban de un país a otro, el momento dio paso para que las mujeres asumieran roles diferentes, como trabajadoras en el frente interno de cada país: en fábricas, industrias, agricultura, áreas que estaban siendo desertadas por hombres porque debían alistarse en el ejército, y también, o desempeñando un papel activo como combatientes, en los distintos trabajos que se estaban requiriendo para la guerra.

Muchas naciones animaron a las mujeres a unirse a las ramas femeninas de las fuerzas armadas, para atender labores que solo se conocían desempeñadas por hombres. Los patrones mundiales de los años 30 y 40 comenzaron a cambiar y fueron surgiendo cientos de miles de mujeres para ejercer papeles importantes como soporte de ayuda en los distintos campos durante el combate: en unidades antiaéreas, del ejército, como auxiliares uniformadas (administración, enfermeras, camioneras, mecánicas, electricistas), como pilotos y auxiliares, como médicos, en servicios de voluntariado, en el cuerpo del ejército para encargarse del  manejo de vehículos de transporte liviano, en las cocinas de los hospitales, en lavanderías de ropa, como mecanógrafas y taquígrafas en campamentos y centros de formación, como operadoras telefónicas y de mensajes, como guías y mensajeras, ayudantes de cantina, en trabajos de municiones, en la fábrica de armamento, y tantas otras disciplinas que estaban siendo requeridas por los países involucrados en el esfuerzo bélico.

Imagen: «¿Eres una chica con el corazón tachonado de estrellas? ¡Únete al Women’s Army Corps!». Cartel propagandístico del Ejército norteamericano, 1943, diseño de Bradshaw Crandell

Las mujeres durante la guerra asumieron no solo su rol en combate y cómo auxiliares, sino también tuvieron la responsabilidad de administrar el hogar y llegaron a convertirse en las heroínas del frente interno de sus países, así como ocurrió en el Reino Unido, donde el empleo industrial de mujeres elevó significativamente su autoestima, ya que les permitió desarrollar todo su potencial y hacer su parte en la guerra.  

También se conocen historias de mujeres que participaron fuera de la estructura militar formal, desempeñando un papel activo en las resistencias, como ocurrió en Francia, Italia y Polonia, así como en la SOE británica y la OSS estadounidense y también historias de otras mujeres que fueron forzadas a la esclavitud sexual para convertirse en “mujeres de consuelo”, antes y durante la Segunda Guerra Mundial, como ocurrió en Japón.

Como podemos ver, son muchas las historias documentadas a través de los distintos países aliados que participaron en el combate; de esas historias afloraron mujeres que crearon un antes y un después de la Guerra y que tuvieron un merecido y notable reconocimiento que algunas pudieron recibir en vida y otras que fueron condecoradas a través de ceremonias póstumas.

Estas historias se repiten en Australia, Canadá, India, Italia, Polonia, Unión Soviética, Reino Unido, Yugoslavia, Finlandia, Alemania, Japón, Rumania y Estados Unidos. Todos y cada uno de estos países tienen a una o un grupo de mujeres que tuvieron un papel preponderante por su participación, su esfuerzo y su ingenio en la Guerra.

En este artículo quisimos hacer un aparte especial de las Mujeres Latinas en la II Guerra Mundial y conocer sus nacionalidades, ascendencias y desempeños. Es así como a través una interesante investigación pudimos encontrar que las mujeres latinas o mujeres de ascendencia latinoamericana, contribuyeron mucho al esfuerzo bélico de Estados Unidos durante la II Guerra Mundial. En este período las mujeres latinas tuvieron la oportunidad de expresar sus propios proyectos y examinar sus roles como mujeres en el contexto de la sociedad estadounidense. A través de su apoyo a los esfuerzos de guerra de los Estados Unidos, tanto en el extranjero como en el frente interno, llevó a estas mujeres a cuestionar su estatus social y a pedir cambios dentro de su cultura y país.

La participación de las mujeres latinas en el esfuerzo de guerra de los EEUU, se dio a través de su incorporación en el Cuerpo del Ejército de Mujeres y el Cuerpo Auxiliar del Ejército de Mujeres, que fueron creados conjuntamente con el Cuerpo de Enfermeras del Ejército existente. Esto les dio la oportunidad de trabajar no solo como enfermeras sino también como miembros uniformadas de las fuerzas armadas. Desempeñaron roles en enfermería, agentes técnicos, mecánicas y operadores de telegramas, además, dada su fluidez en el idioma español, las mujeres latinas fueron incluso buscadas para puestos como criptólogas y en correspondencia y comunicaciones. Estos roles permitieron a las mujeres latinas adquirir nuevas habilidades y un sentido de libertad personal, logrado al dejar sus pueblos y comunidades y lo que más tarde a su regreso a casa, les aumentaría su albedrío individual y las prepararía para el éxito, para muchas de ellas.

La otra cara de la Guerra: discriminación por género y racial

La otra cara de la historia de las mujeres latinas en el extranjero muestra que no la tuvieron fácil tampoco, incluso en esa época. En principio y estando en el extranjero, no estaban protegidas por las mismas leyes internacionales y por otro lado, no se les otorgaban los mismos beneficios que a sus homólogos masculinos, sin contar que a menudo enfrentaban discriminación de género y discriminación racial dentro de sus respectivas unidades. Sin embargo, la oportunidad de ir al extranjero les abrió las posibilidades para que las mujeres latinas desempeñaran un oficio por primera vez y para muchas, este fue su primer trabajo fuera del hogar y de las tareas domésticas, lo que les permitió una experiencia invaluable para muchas que buscaban expandir sus conocimientos en campos más técnicos y contribuir al esfuerzo de la Guerra.

Cuando las mujeres latinas regresaron a los Estados Unidos después de la guerra, muchas esperaban ser recibidas como heroínas que habían servido a su país con valentía; sin embargo no fue así, fueron discriminadas por su género y su estatus militar no cambió la percepción que se tenía de ellas; para muchos todavía eran vistas como ciudadanas de segunda clase, extranjeras y otras. Muchas regresaron a sus lugares de origen y a sus respectivas comunidades; esperaban  que su servicio en los esfuerzos militares fuera un trampolín para impulsar sus metas educativas o profesionales, y para muchas, así fue. Las mujeres ingresaron a la fuerza laboral en mayor número después de la II Guerra Mundial y pudieron eludir muchas de las normas culturales que rodeaban los roles de las mujeres dentro y fuera del hogar a través del servicio militar.

Las mujeres latinas en el frente interno y los sectores productivos

Las mujeres latinas del frente interno de la guerra, también tuvieron un rol importante. Se vieron en la necesidad de afrontar cambios y retos en los diversos sectores productivos en sus países de origen. Uno de los casos emblemático es el de las mujeres mexicanas que tuvieron que encargarse  de sus familias y negocios, ya que sus esposos habían migrado a los EEUU para aprovechar la más grande fuente de empleo que ofrecía ese país a los mexicanos en el tema de la agricultura y que se conoció como el Programa Bracero. Debido a ello las mujeres mexicanas se quedaban solas, lo que las llevó a una transición de más roles en toma de decisiones y participando más fuertemente en sus negocios familiares.

Otro de los casos emblemáticos es el de las mujeres latinas encargadas de los trabajos de fábricas e industrias. Debido a la creciente falta de hombres en el frente doméstico, no solo porque los hombres dejaban sus trabajos en las fábricas para alistarse en el ejército, sino además la necesidad de trabajadores en las fábricas a medida que aumentaba la necesidad de producción de defensa, entonces las mujeres comenzaron a migrar hacia estos sectores. A medida que aumentaba la necesidad de mano de obra, se abrían las oportunidades para que las mujeres ocuparan lugares de mano de obra en las fábricas y fue en ese entonces cuando surge el icónico personaje de “Rosie The Riveter” (Rosie La Remachadora), identificando a muchas mujeres que tomaban esos puestos y donde la mayoría eran latinas.

Rosie the Riveter

Después de la II Guerra Mundial, cuando se produce la retirada de los militares y su vuelta a casa, las oportunidades de empleo para las mujeres y especialmente para las mujeres de color disminuyeron. Se produjeron despido de mujeres latinas y afroamericanas, seguido de intensas presiones sociales para que todas las mujeres abandonaran la fuerza laboral y regresaran a la vida doméstica. Algunas mujeres latinas estaban felices de regresar a casa con sus hijos, otras optaron por trabajar en trabajos de oficina que se consideraban más «femeninos» y menos laboriosos; por último, algunas decidieron quedarse en sus trabajos anteriores.

Mujeres que destacaron en la II Guerra Mundial

Carmen Contreras-Bozak: Puertoriqueña. Se convirtió en la primera mujer hispana en servir en el Cuerpo de Mujeres del Ejército, desde 1942 a 1945. Fue la primera mujer latina que se unió al Cuerpo Auxiliar del Ejército Femenino (WAAC), que se creó con el propósito de poner a disposición de la defensa nacional el conocimiento, la habilidad y la capacitación de las mujeres. Hablaba cinco idiomas: inglés, español, portugués, italiano y francés. Luego trabajó un corto tiempo en Italia, en un palacio y viviendo en un hospital, hasta que regresó a los Estados Unidos. Falleció en el 2017 a los 98 años. Foto de U.S. Army

Janina Lewandowska: Polaca. Fue piloto polaca en la II Guerra Mundial. En 1939, se unió al servicio del 3.er Regimiento de Aviación Militar estacionado cerca de Polonia. Poco después, su unidad fue hecha prisionera por las fuerzas soviéticas. Su destino fue incierto, pero se cree muy probablemente que fue asesinada en la masacre de Katyn por las fuerzas soviéticas. Falleció en 1940 a los 32 años. Foto: Janusz ‘Ency’ Dorożyński Photo

Marianna Cel: Polaca. La única mujer soldado miembro de la unidad de guerrilla del Mayor Henryk Dobrzański, entre 1939 y 1940. En 1942 se perdió todo rastro de ella. Se desconoce la fecha de la muerte y el lugar del entierro. En su ciudad natal de Cis, Polonia, hay un monumento dedicado a su memoria. La foto muestra la unidad de Henryk Dobrzański. Marianna Cel está entre los soldados.

Zofia Posmysz: Judía polaca, luchadora de la resistencia, es detenida por la Gestapo en 1942 por distribuir propaganda antinazi. Sobrevivió a los campos de concentración de Auschwitz y Ravensbrück. Se convirtió en Periodista y escritora de éxito en Polonia al acabar la guerra. Falleció en el 2021, a los 98 años.

Wanda Jakubowska: Polaca. Después de la invasión de Polonia en 1939, Jakubowska se unió al Partido Socialista Polaco, un grupo de resistencia clandestino. Jakubowska fue arrestada por la Gestapo el 30 de octubre de 1942. Fue encarcelada en Auschwitz y luego fue liberada por las fuerzas soviéticas en 1945.  Después de la guerra dirigió una película clásica The Last Stage. Murió en 1998 a los 91 años. Foto Kazimierz Wawrzyniak, źródło_ Fototeka FN

Wanda Gertz: Polaca, nacida en la nobleza, comenzó su carrera militar en la I Guerra Mundial, vestida de hombre y bajo el seudónimo de “Kazimierz Kazik Zuchowicz. Especialista en operaciones especiales. En 1939, durante la II Guerra Mundial,  creó y dirigió DYSK (unidad de sabotaje de mujeres). Por su valentía en estas actividades y más tarde en el Levantamiento de Varsovia, recibió los premios más importantes de Polonia: Virtuti Militari y Polonia Restituta. Murió en 1958 a los 62 años. Foto alchetron.com

Anna Świrszczyńska: Poeta Polaca, enfermera y se esperaba que la ejecutaran. Más tarde describió el Levantamiento en sus poemas. La obra de Świrszczyńska aborda temáticas muy variadas, incluidas las referencias autobiográficas a sus experiencias durante la II Guerra Mundial , la maternidad, el cuerpo femenino y la sensualidad. Murió en 1984 a los 75 años. Foto de Andrzej Szypowski/ East News. 

Lyudmila Pavlichenko: Historiadora y francotiradora del Ejército Rojo que combatió en el Frente Oriental de la II Guerra Mundial. Logró el récord matando a 309 alemanes. Fallece en 1974, a los 58 años. Foto: AP

Marie Ana Aurelia Drăgescu: Fue una aviadora militar rumana durante la II Guerra Mundial. Ella fue el último miembro sobreviviente del Escuadrón Blanco, un equipo de mujeres aviadoras que volaron aviones médicos durante la Segunda Guerra Mundial. Murió en el año 2013, a los 101 años

Nadia Russo-Bossie: Fue una aviadora militar rumana durante la Segunda Guerra Mundial. Ella era miembro del Escuadrón Blanco, un equipo de mujeres aviadoras que volaron aviones médicos durante la Segunda Guerra Mundial. Fallece en 1988, a los 87 años. «Arhiva foto a Memorialului Sighet, fond Nadia Russo»

Irina Burnaia: Capitana Rumana. Durante la II Guerra Mundial, fue reconocida por su trabajo como aviadora. Fue comandante del Bug Squadron (1943  Bessarabian Squadron ), una formación de aviones postales y de enlace del Gobierno de Transnistria, también utilizada como escuela de pilotos. Después de la guerra emigró y fue sentenciada en rebeldía.  Hacia el final de su vida se instaló en Suiza y falleció en 1997, a los 88 años.

Claire Phillips: También conocida como Clara Fuentes, Clara Phillips, Dorothy Fuentes y High Pockets. Era una espía, animadora, propietaria de club y autora estadounidense más conocida por sus hazañas en las Filipinas ocupadas por los japoneses.  Se ganó el apodo de «bolsillos altos» porque pasaba de contrabando información en su sostén, también canalizaba alimentos, medicinas y otros suministros a los prisioneros en Filipinas.  Murió en 1960 a los 53 años.

Jacqueline Cochran: Fue una pionera de la aviación estadounidense, considerada una de las principales pilotos de carrera de su generación. En 1940, durante la II Guerra Mundial, Cochran le propuso a Eleonor Roosvelt  comenzar una división aérea femenina en el ejército estadounidense, para hacer todos los trabajos de aviación domésticos y no combativos. A partir de allí  dirigió el Destacamento de Entrenamiento de Vuelo de Mujeres (WFTD). Fue la primera mujer que rompió la barrera del sonido y la primera que voló un jet a través del océano, entre muchos otros récords. Falleció en 1980 a la edad de 74 años.

Virginia Hall: Fue una espía estadounidense con la Dirección de Operaciones Especiales británica durante la II Guerra Mundial y más tarde con la Office of Strategic Services y la División de Actividades Especiales de la Agencia Central de Inteligencia. Fue etiquetada por la Gestapo como «la más peligrosa de todos los espías alienígenas», se disfrazó de lechera en Francia para espiar a las fuerzas alemanas. Murió en 1982, a la edad de 76 años.

Nancy Harkness Love: Fue una piloto y comandante estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial. Obtuvo su licencia de piloto a los 16 años. Trabajó como piloto de pruebas y piloto de aviación en la década de 1930. Dirigió el Escuadrón de Ferry Auxiliar de Mujeres (WAFS). Murió en 1976 a la edad de los 62 años.

Elizabeth Thorpe Pack: Fue una espía estadounidense durante la II Guerra Mundial. Usó la seducción para extraer información y fue mejor conocida por ayudar a adquirir la primera máquina Enigma de la inteligencia polaca y por asegurar libros de códigos en italiano y francés de Vichy. Falleció en 1963 a los 53 años.

Australia

1940: Se habían formado cientos de organizaciones paramilitares y auxiliares de mujeres voluntarias.

1941-1942: La escasez de reclutas masculinos obligó a los militares establecer las ramas femeninas militares.

 

Canadá

1941: Las mujeres canadienses desempeñaron papeles importantes como soporte de ayuda en distintos campos: en servicios de voluntariado, en el cuerpo del ejército  para encargarse del  manejo de vehículos de transporte livianos, en cocina de los hospitales, como mecanógrafas y taquígrafas en campamentos y centros de formación, operadoras telefónicas y de mensajes, ayudantes de cantina.

1942: Las mujeres se alistaron en la fuerza aérea auxiliar de mujeres canadienses, bajo condiciones específicas de alistamiento y elegibilidad.

 

India

1939-1947: El Cuerpo Auxiliar de Mujeres comienza a operar, con una fuerza máxima de 850 oficiales y 7.200 auxiliares en el ejército indio. Una pequeña sección naval operaba en la Royal Indian Navy. Las mujeres se entrenaron para convertirse en oficiales del Cuerpo Auxiliar de Mujeres de la India.

 

Italia:

1943: Unas 35.000 mujeres italianas se unen a la resistencia antifascista y también sirvieron en el ejército fascista del estado rudo de Mussolini. Las mujeres servían como auxiliares, la mayoría se dedicaba a cocinar y lavar la ropa, algunos eran guías, mensajeras, otras fueron agregadas a pequeños grupos de ataque. Algunas unidades integradas exclusivamente por mujeres, estaban comprometidas en acciones civiles y políticas.

 

Polonia

1939-1940: El ejército polaco mantuvo varios batallones militares de mujeres. Durante la invasión de Polonia desempeñaron papeles auxiliares en la acción defensiva. En la Polonia ocupada, las mujeres desempeñaron un papel importante en el movimiento de resistencia. Su papel más importante era el de mensajeras que llevaban mensajes entre las células del movimiento de resistencia, distribuían periódicos y operaban imprentas clandestinas. Aproximadamente 40.000 de las mujeres polacas fueron encarceladas en el campo de concentración de Ravensbrück.

1944: Las mujeres judías lucharon en el levantamiento del gueto de Varsovia y en varias luchas menores. Las mujeres miembros del Ejército Nacional eran mensajeras y médicos, pero muchas llevaban armas y participaron en los combates.

 

Unión Soviética

1940: Las mujeres fueron movilizadas en una etapa temprana de la guerra, integrándolas en las principales unidades del ejército y sin usar el estatus de «auxiliares». Más de 800.000 mujeres sirvieron en las Fuerzas Armadas Soviéticas. Aproximadamente 300.000 sirvieron en unidades antiaéreas y realizaron todas las funciones en las baterías, incluido el disparo de las armas. Un pequeño número eran aviadoras de combate en la Fuerza Aérea. Las mujeres también entraron en combate en unidades de infantería y blindadas, y las francotiradoras se hicieron famosas después de que lograron matar a 309 alemanes.

 

Reino Unido: En Gran Bretaña, las mujeres fueron esenciales para el esfuerzo bélico.

1940: Las mujeres comenzaron a ingresar a la fuerza laboral masculina y las industrias de municiones, oportunidades laborales que se habían abierto desde la Primera Guerra Mundial.

1941: Se hace obligatorio el servicio militar y se extendió a las mujeres por primera vez en la historia británica y alrededor de 600.000 mujeres fueron reclutadas para el trabajo de guerra por el Ministerio de Trabajo, incluidos trabajos no militares en el ejército, como el Real Servicio Naval de Mujeres (WRNS o «Wrens»), la Fuerza Aérea Auxiliar de Mujeres (WAAF o «Waffs») y el Servicio Territorial Auxiliar (ATS). Estos trabajos iban desde roles tradicionalmente femeninos como cocinera, oficinista y telefonista hasta tareas más tradicionalmente masculinas como mecánico, armero, reflector y operador de instrumentos antiaéreos. Las mujeres británicas no fueron reclutadas en unidades de combate, pero podían ofrecerse como voluntarias para el servicio de combate en unidades antiaéreas.

1942: Las mujeres comienzan a reemplazar los trabajos con el mismo nivel de habilidades que los hombres, debido a una escasez de mano de obra que sufre Gran Bretaña en esa época.  Las mujeres incursionaron en la Industria de la Ingeniería, también trabajaban en los canales transportando carbón y municiones en barcazas a través del a través de las vías navegables interiores del Reino Unido. Muchas mujeres sirvieron en el Servicio de Bomberos Auxiliar de Mujeres, el Cuerpo de Policía Auxiliar de Mujeres y en los servicios de Precauciones contra Ataques Aéreos (más tarde Defensa Civil). Otras hicieron trabajo de bienestar voluntario con los Servicios Voluntarios de Mujeres y el Ejército de Salvación.

 Yugoslavia

1943-1945: Luego de la disolución de Yugoslavia, dos millones de mujeres formaron el Frente Antifascista de Mujeres (AFŽ), que formaban parte de las unidades de resistencia activa. Aproximadamente 100.000 mujeres sirvieron en el Ejército de Liberación Nacional Yugoslavo.

 

Finlandia

1940: Las mujeres finlandesas participaron en la defensa: enfermería, señalización de ataques aéreos, racionamiento y hospitalización de los heridos. Su organización se llamó Lotta Svärd, que lleva el nombre del poema, donde las mujeres voluntarias participaron en el trabajo auxiliar de las fuerzas armadas para ayudar a los que luchan en el frente. Lotta Svärd fue uno de los grupos voluntarios más grandes, si no el más grande, de la Segunda Guerra Mundial.

 

Alemania

1939-1944: La mayoría de las chicas alemanas eran miembros de la League of German Girls (BDM), que ayudó al esfuerzo bélico de muchas formas. La tasa de participación de mujeres empleadas en trabajos de guerra era del 41% en edad laboral. Las SS-Helferinnen (asistentas y guardianas de la SS) eran consideradas parte de las SS si habían recibido entrenamiento en una Reichsschule SS, pero todas las demás trabajadoras eran consideradas como contratadas por las SS y elegidas principalmente de los campos de concentración nazis. Las mujeres también sirvieron en unidades auxiliares en la marina (Kriegshelferinnen), la fuerza aérea (Luftnachrichtenhelferinnen) y el ejército (Nachrichtenhelferin). Más de 500.000 mujeres fueron auxiliares uniformadas voluntarias en las fuerzas armadas alemanas (Wehrmacht). Aproximadamente el mismo número sirvió en defensa aérea civil, 400.000 se ofrecieron como enfermeras y muchas más reemplazaron a los reclutas en la economía de tiempos de guerra.  También sirvieron en roles auxiliares ayudando a operar los sistemas antiaéreos.

1945: Las mujeres alemanas ocupaban el 85% de los alojamientos como secretarias, contables, intérpretes, trabajadoras de laboratorio y trabajadoras administrativas, junto con la mitad de los puestos administrativos y administrativos subalternos en las sedes de campo de alto nivel. Las mujeres también desempeñaron un papel importante al servicio de la enfermería, allí se encontraban las «enfermeras marrones», que eran las que estaban comprometidas con las fuerzas nazis, luego estaba otro cuerpo de mujeres dedicadas a la  Cruz Roja que prestaron numerosos servicios en los servicios médicos militares, formando parte del personal de los hospitales.

 Japón

1939-1944: Las mujeres japonesas no se formaron en unidades auxiliares, sin embargo realizaron servicios informales y fueron movilizados como una unidad de enfermería por el ejército japonés. Las enfermeras militares participaron en experimentos médicos.

 

Rumania

1940-1943: Las mujeres rumanas desempeñaron un papel importante en la Real Fuerza Aérea Rumana como pilotos, ya que formaban parte de una unidad de ambulancia aérea especializada llamada 108 Escuadrón de Transporte Ligero Medevac, más conocido como el Escuadrón Blanco (Escadrila Albă).

1942-1944: Las mujeres rumanas también sirvieron como pilotos en otras unidades de transporte y enlace durante la guerra.

 

Estados Unidos:

1941: 350.000 mujeres estadounidenses sirvieron en las fuerzas armadas, en la industria de la guerra, construyendo barcos, aviones, vehículos y municiones y  armamentos. Otras conducían camiones o proporcionaban apoyo logístico a los soldados. Otras trabajaban como soldadoras en los astilleros. También se alistaron en un número significativamente mayor en el ejército y como enfermeras en el frente.  

1942-1943: Surgen las Mujeres Pilotos del Servicio de la Fuerza Aérea (WASP) eran civiles que volaban en misiones en los Estados Unidos, principalmente transportando aviones de un lugar a otro cuando se necesitaban pilotos masculinos para funciones de combate. Estaba conformado por dos unidades: el Escuadrón de Ferry Auxiliar de Mujeres (WAFS), dirigido por Nancy Harkness Love, y el Destacamento de Entrenamiento de Vuelo de Mujeres (WFTD), dirigido por Jacqueline Cochran. Más de 1.074 de estos hábiles pilotos se convirtieron en las primeras mujeres en volar aviones militares estadounidenses. A la WASP se le otorgó el estatus de veterano en 1977 y se le otorgó la Medalla de Oro del Congreso en 2009.

Las mujeres también sirvieron como espías para la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS), una agencia de inteligencia de los Estados Unidos, empleadas como secretarias, agentes de operaciones, descifradoras de códigos y agentes encubiertas.

Las mujeres estadounidenses también realizaron muchos tipos de servicios no militares en organizaciones como la Cruz Roja Estadounidense y las Organizaciones de Servicio Unidas (USO), llenaron la fuerza laboral del frente interno, no solo en trabajos de fábricas de guerra, sino en trabajos de transporte, agrícolas y de oficina de todo tipo.

También hubo mujeres voluntarias que  ayudaron en el esfuerzo de guerra plantando jardines de la victoria, enlatando productos, vendiendo bonos de guerra, donando sangre, recuperando los productos necesarios y enviando paquetes de ayuda.

1948: EE. UU. Habían decidido no utilizar a las mujeres en el combate porque temían a la opinión pública, sin embargo las mujeres fueron finalmente reconocidas como parte permanente de las fuerzas armadas de los EE. UU. con la aprobación de la Ley de Integración de los Servicios Armados de Mujeres de 1948.

LAURA INGINO

Abogada con más de 30 años de experiencia en el ámbito corporativo. Su trayectoria profesional se ha centrado en la dirección, coordinación y consultoría en los sectores comercial, promoción de inversiones y comercio, gremial y empresarial. 

Ha sido Directora Ejecutiva de la Cámara de Comercio e Industria Venezolano Mexicana (Cavemex) y Coordinadora Comercial de la Cámara de Comercio e Industria Venezolano Americana (Venamcham).

Ha estado también al frente del World Trade Center Association (Caracas). Actualmente es Consultora Empresarial. Laura se encargará de mantener informada a nuestra comunidad sobre ferias comerciales, convenciones, oportunidades de negocios e inversión, etc. Vive en Venezuela.

Laura  lidera el Trade Center de Visionarias

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