Quise irme de Creta por el este. Tomar allí el ferry que va a las islas de Kasos, Karpathos y Rodas. Visitar la peculiar playa de Vai, con su bosque de palmas datileras. Pero nuevamente el azar decidió por mi. 

Desde Heraklion, el bus pasó por la bonita Agios Nikolaos, pero andaba con prisas y no me detuve. Llegué ilusionada a Sitiá porque encontré un hotel barato y muy bien ubicado justo frente al muelle de los ferries, el Hotel Nora. En 3 horas visité la ciudad, un puerto con un pequeño fuerte veneziano, una bonita playa y un malecón lleno de buenos restaurantes….  Ya no había buses a Vai y el taxista quería €50 por el viaje, con apenas unos minutos para ver la playa. Demasiado.

Tampoco había ferry a ninguna de las islas donde quise ir porque el único que hacía esa ruta se acababa de estrellar contra el muelle por los fuertes vientos meltemi y estaba en reparación, sin fecha conocida de retorno… 

La opción inmediata fue tomar el único bus a un lugar interesante y me fui a visitar Yerápetra, con su bosque de Selákano y la isla Khrysí, que no estuvieron a mi alcance por el restringido horario de los trayectos de ida y vuelta.

Disfrute del paisaje entre mar e invernaderos, sentada en una ventana del lado del chofer. Llegué a Yerápetra tan temprano que todo estaba cerrado. Así que caminé a lo largo de costa y playas hasta alcanzar el Fuerte Veneciano Kales y la vecina marina de los pesqueros. Me salvó el café Eabetia, donde curtidos marinos y pescadores que sorbían humeantes tazas de café me miraban de soslayo mientras yo exploraba Google Maps para decidir como transitar por el casco antiguo que esta allí al lado.

A pesar de su interesante historia, primero minoica y consecutivamente colonia romana, veneciana y otomana, por su ubicación clave para la ruta comercial con Egipto, no queda mucho que ver. Así que regrese por la arbolada playa y me instalé en una taberna con tradición que me recomendaron en el café, la Taverna Gorgona. Allí me entretuve mirando jugar backgammon, muy popular en la isla. Continué con vino blanco y rico pescado del día, placer que repetí a lo largo de todo mi viaje. Porque desde que me fui de Venezuela, nunca en Europa me he deleitado como con los gustosos pescados del Caribe y en particular los de Chichiriviche de la Costa.

De regreso a Sitiá caí en la cuenta de que aún no sabía como partir…

-Ahora que hago? Como me voy de aquí? 

Tuve la inesperada idea de entrar a pedir consejo en una agencia de turismo que me tope por el camino y fue de lo más acertado. Había sólo un providencial ferry que pasaba por allí el día siguiente … o consumirme en la incertidumbre. 

-Siiiii, me voy! Claro que me voy mañana… A donde va ese ferry?

Y así me embarqué hacia Santorini…

Fotos de Daniela Ulian

DANIELA ULIAN

Periodista de la UCV. Experta en Diseño Editorial. “Sibarita por vocación”. Como ella misma se describe, su andar ha sido una búsqueda “entre aventura y deleite, sensorial tanto como intelectual”. Daniela fue periodista de El Nacional y Directora de Arte por muchos años de Publicaciones de VenAmCham y Business Venezuela. Será nuestra Visionaria Sibarita y Colaboradora Principal de la sección Nosotras las Sibaritas donde nos hablará de sus experiencias de viajes, de cultura, gastronomía y más.

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