Destino o distracción: mujeres, poder y sistemas de creencias

«Nos dicen que miremos al cielo cuando en realidad el cambio está en la tierra: en nosotras, cuestionando, organizándonos, tomando decisiones con base en conocimiento, no en superstición.”

La trampa de la astrología y otras creencias que alejan a las mujeres del pensamiento crítico y del poder.

A las mujeres nos han querido siempre sumisas, distraídas y entretenidas. De forma sutil —y a veces no tanto—, nos empujan hacia espacios simbólicos donde no se cuestiona el sistema, ni se confrontan los estereotipos y los roles de género. Y uno de esos espacios es el de las pseudociencias: astrología, tarot, numerología y otras formas de pensamiento mágico que, lejos de empoderar, reproducen ideas que nos limitan.

Con una envoltura estética y espiritual, estas prácticas prometen respuestas simples a temas complejos: relaciones amorosas, conciliación entre trabajo y familia, cambios de humor, decisiones laborales. Pero lo que en realidad ofrecen son respuestas genéricas, sin base científica ni psicológica, que reafirman estereotipos y desvían la atención de los factores estructurales que afectan nuestras vidas.

La astrología —en particular— ha crecido de forma explosiva durante la era de la posverdad. Nuestra dificultad para distinguir hechos de ficciones ha llevado a muchas personas, especialmente mujeres jóvenes, a buscar refugio en lo místico.

En 2018, un 37 % de las mujeres en EEUU creían en las predicciones astrológicas (frente a un 20 % de los hombres). La razón no es casual. Como señala la antropóloga religiosa Susannah Crockford, el auge de estas creencias ocurre en momentos de inestabilidad social. Frente a la incertidumbre, es natural buscar una guía superior. Pero en sociedades cada vez más alejadas de las religiones tradicionales, esa guía toma formas nuevas —y, a veces, igual de opresivas.

El periodista y divulgador Carlos Orsi señala que lo que nos hace creer en la astrología son sesgos cognitivos como el de confirmación y el de disponibilidad. El primero nos lleva a ver como «acertado» aquello que encaja con nuestras ideas previas. El segundo, a recordar lo que nos impacta y olvidar lo que no. Y si a eso sumamos un lenguaje vago —como el de los horóscopos—, es fácil proyectar nuestras vivencias sobre esas narrativas, como si fueran verdades personales.

Pero el problema va más allá de lo psicológico. Nos coloca en una narrativa cultural peligrosa: la mujer como mística, emocional, intuitiva; el hombre como racional, científico, técnico. Esta dicotomía sexista ha sido usada para excluirnos históricamente de los espacios del saber y del poder. Nos reduce, nos infantiliza y nos aleja de nuestras capacidades para liderar, analizar críticamente, hacer ciencia o generar conocimiento.

No se trata de negar la espiritualidad ni de ridiculizar las prácticas personales que muchas mujeres encuentran significativas. Lo que urge es distinguir entre libertad de creencias y reproducción de estereotipos que sostienen la desigualdad de género. Las pseudociencias, cuando se usan sin reflexión crítica, no solo desinforman: también pueden ser utilizadas con fines ideológicos para justificar desigualdades o desviar la atención de los problemas estructurales que enfrentamos.

Y mientras gastamos dinero en cartas astrales, talleres de manifestación y rituales de luna llena, seguimos postergando inversiones más profundas: en nuestra educación, en el pensamiento crítico, en el fortalecimiento de nuestras capacidades. Nos dicen que miremos al cielo cuando en realidad el cambio está en la tierra: en nosotras, cuestionando, organizándonos, tomando decisiones con base en conocimiento, no en superstición.

 

 

Raquel Berrocal Sibaja es costarricense ecofeminista y amante del cine, los gatos y el café.

Es Licenciada en Relaciones Internacionales con énfasis en Cooperación Internacional y tiene un EMBA en Gestión de la Igualdad de Género en la Empresa de la Escuela de Negocios Formato Educativo. También es técnica en gestión ambiental.

Ha trabajado asesorando a instituciones, organizaciones y empresas en temas de Diversidad, Equidad e Inclusión. Tiene experiencia en ámbitos como Justicia, Justicia Juvenil y Sostenibilidad.

Tiene conocimientos y es apasionada de temas como representaciones culturales de las sexualidades, nuevas masculinidades y liderazgo y empoderamiento femenino.

En los últimos años ha sido gestora y directora de proyectos sociales. Quiere seguir trabajando en la reducción de las brechas de género y aportar en la construcción de un mundo más inclusivo y diverso.

Actualmente es consultora internacional y lidera un proyecto para crear una coalición latinoamericana a favor de la erradicación de la violencia en contra de las mujeres y de las niñas.

Del control de natalidad al control de nuestros cuerpos

"Históricamente hemos sido señaladas como responsables de que el mundo esté “sobrepoblado” o, ahora, de que no lo esté lo suficiente. Y en función de esa narrativa se pretende regular nuestras decisiones sobre tener hijos o no. Hemos transitado del control de...

leer más

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


+ Sobre tratamiento de datos de los comentarios

RESPONSABLE TRATAMIENTO: VISIONARIAS, S.C.

FINALIDAD:  Publicar el comentario en relación a la noticia.

LEGITIMACIÓN: Consentimiento del interesado.

CESIONES: No se prevén cesiones, excepto por obligación legal o requerimiento judicial.

DERECHOS: Acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación, portabilidad, revocación del consentimiento. Si considera que el tratamiento de sus datos no se ajusta a la normativa, puede acudir a la Autoridad de Control (www.aepd.es).

INFORMACIÓN ADICIONAL: política de privacidad