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La Soledad

por | Ene 19, 2022 | Blanca Burgueño, Opinión, Voces Visionarias

Escrito por Blanca Burgueño

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La soledad puede ser uno de los miedos más comunes, la misma palabra, la simple idea, causa miedo a muchas personas.

La soledad no es mala, incluso, es necesaria y bien llevada, sirve para conocernos mejor y para relacionarnos mejor con los demás, sin embargo, es diferente buscar la soledad, a que ella nos encuentre.

Hay diferentes maneras de ver la soledad y de enfrentarla, si sabes estar solo, sabrás quién eres y seguramente podrás tener mejores relaciones con los demás.

Una soledad permanente puede ser el reflejo de que algo malo está sucediendo, pero la soledad también podemos visualizarla como una oportunidad.

Al ser tan amplio hablar de la soledad, será importante clasificarla.

Soledad Positiva

La soledad positiva surge cuando hay un encuentro contigo mismo, no falta ni sobra nada, cuando estás solo, pero te sientes completo. Es la soledad voluntaria, la que eliges, la que te permite descubrir quién eres.

La soledad, el silencio y la privacidad pueden verse como requisitos necesarios para numerosos beneficios, para recuperar energía, para conectar con tus emociones, para volverte más productivo, desarrollar independencia y para disfrutar de las relaciones sociales.

Buscar la soledad eventualmente, puede ser saludable, convivir contigo mismo te da la oportunidad de conocerte, de ser más creativo, potenciar tus fortalezas y trabajar en tus debilidades. El autoconocimiento que surge, te da seguridad, fuerza y por consiguiente, la autoestima se eleva, tener esos momentos, hace que las relaciones se vuelvan sanas, fuertes y duraderas.

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Soledad Existencial

La soledad existencial se refiere a esa sensación de vacío, de no tener nada, de frustración; es cuando estamos ligados a una imagen creada por nuestro pensamiento, a una creencia, una sensación de ansiedad por estar buscando eso que no somos. Esa creencia que nos aniquila la mente, por no ser suficientes, por no ser libres desde nuestra mente.

Soledad Transitoria

La soledad transitoria se da cuando has terminado una relación de trabajo, sentimental, cuanto te has cambiado de ciudad, de escuela, de rumbo, es temporal y sus causas están en las circunstancias, sin embargo, puede provocar efectos dañinos en la salud.

Es importante adoptar ciertos comportamientos, como descubrir nuevas aficiones o retomar antiguas, puede ser un deporte, pero lo importante es que sean motivantes, fomentar el área social, hasta que se llegue a la creación de nuevas relaciones y esta sensación desaparezca.

Soledad Emocional

La soledad emocional es la que surge cuando hay un sentimiento de vacío en alguna relación, normalmente hay apego y altas expectativas, puede ser la ausencia física de una pareja, de uno de los padres o de un hijo, incluso aunque tengas a esas personas cerca. Es una soledad no elegida.

Sea cual sea la causa, el amor se ha sustituido por el dolor, y la relación no podrá ser buena, lo más importante es conocer el origen y trabajar en ello.

Soledad Crónica

En la soledad crónica, la soledad se ha adueñado de ti, sin depender de un contexto ni situación concreta. Como cuando no tienes la capacidad para conectar con otras personas profundamente, cuando tienes sentimiento persistente de aislamiento, independientemente de dónde y con quien estés, es como si vivieras en una burbuja y no puedes conectar con nadie. Esta soledad deriva síntomas como cansancio o fatiga que pueden volverse dañinos para la salud.

Este tipo de aislamiento se acentúa en el tiempo, manteniéndose en diferentes ámbitos de tu vida, no significa que no vaya a desaparecer nunca, ni que no puedas hacer nada para que desaparezca, dadas las condiciones adecuadas, puede ir debilitándose hasta desaparecer.

Las personas que padecen esta soledad, requerirán la ayuda de un profesional para salir de ahí, trabajando principalmente en el desarrollo de las habilidades sociales y en el autoconcepto.

“La soledad puede ser un buen lugar para encontrarse, pero muy malo para quedarse”

Aprendamos a darle la mano a la soledad

No es bueno depender de nadie, podemos tomar decisiones solos, aunque estemos viviendo en familia o en pareja y, eso no es un acto de egoísmo, sino de individualidad y amor propio.

¡La soledad puede ser una oportunidad única de crecimiento!

Blanca Burgueño

Licenciada en Administración de empresas con más de 30 años de experiencia en Marketing.  Blanca es facilitadora de aprendizaje y Coach profesional. Certificada por CREO Educación Integral y adherida a International Non Directive Coaching Society. Es socia de Toast Masters International y certificada como Facilitadora de ULX (User Learning Experience).  Directora internacional en México de la International Coaching Renovation. Es también Directora La Akademia Ciudad de México

Es Locutora de Radio y dirige el programa radial Sumando con Blanca Burgueño

«Como Coach personal y empresarial y como facilitadora de aprendizaje, acompaño, ayudo, apoyo a las personas, comunidades y organizaciones a despertar su creatividad y desarrollar su potencial, para que logren el cumplimiento de su objetivo, siempre conectando e inspirando».

 

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