Mujeres in Tech

Escrito por Melanie Ventura

«Mi madre enfrentó grandes retos en su camino por convertirse en una profesional. Mis abuelas, la tuvieron más difícil. Los esfuerzos y el temple de las tres hicieron que hoy yo pueda escribir este artículo. Y lo hago para que mañana, mis hijas y sobrinas solo hablen de los techos de cristal como un reto ya superado en la historia de las luchas feministas, que son las luchas por la igualdad y la equidad».

Foto de thisisengineering-raeng (Unsplash)
Hace algún tiempo escuché por primera vez la frase “techos de cristal”. En su momento, no la comprendí. En mi inocencia, me parecía una forma romántica de hablar de construcciones muy altas y un tanto lujosas. Creo que no estaba totalmente equivocada, pero claro que es un término que va mucho más allá.
En el camino, en los diversos espacios en los que he elegido desenvolverme, fui descubriendo los complejos significados que engloban esa expresión. En una sociedad como la latinoamericana, con todas sus características y complejidades, es difícil imaginar la historia de una mujer que no haya pasado por un episodio de mansplaining, que no haya crecido rodeada de micromachismos o que en su trayectoria personal o profesional no se haya encontrado en espacios que le exigían una doble dosis de esfuerzo por el solo hecho de ser mujer.
Sí, creo que muchas de nosotras podemos sentirnos tristemente familiarizadas con ese escenario. Si además le añadimos un aderezo de otros elementos como la heteronormatividad, los estereotipos de belleza, la supremacía de razas, o la inmigración, seguramente coincidiremos en que esta mezcla representa un jugoso caldo de cultivo para el surgimiento de nuevos techos.
Como mujer, venezolana, inmigrante y no heterosexual, puedo hablar en primera mano de algunos de estos sesgos. Sin embargo, en este artículo no quiero hablar de mí sino de una comunidad de venezolanas con las que me topé por el camino, que comparten un par de cosas en común: pasión por la tecnología y el interés genuino de apoyarse unas a otras.
Venezolanas in Tech
Venezolanas in Tech (ViT) es una comunidad sin fines de lucro, conformada por mujeres venezolanas interesadas por la tecnología. Nace de la inspiración y el deseo de unas cuantas chicas de acompañar y apoyar a otras a hacer carrera en el mundo tech.
Si bien hay mujeres que forman parte de la comunidad viviendo en Venezuela, muchas nos encontramos en otras latitudes del mundo. En este sentido, ViT se convierte en un espacio de encuentro para quienes estamos migrando, no solo en términos geográficos sino también profesionalmente.
Como consecuencia de la gran crisis económica, política y social que sufre Venezuela, casi 6 millones de personas se han visto en la necesidad de emigrar. Esto significa comenzar desde cero en un país nuevo, con todos los retos que representa insertarse en un ambiente distinto, incluido el laboral. Sin redes de contactos, sin profesiones amparadas por marcos legales y con poco conocimiento acerca del funcionamiento del sistema, muchas mujeres se ven en la obligación de recurrir a empleos precarios, con bajos salarios y con largas jornadas laborales.
ViT busca ser un farol que alumbra el camino de muchas de estas mujeres, una guía que las conecte con redes de networking y oportunidades laborales en una industria pujante como lo es la tecnológica, a la par de brindar un ambiente seguro y cercano de aprendizaje compartido.
Un espacio colaborativo
Intercambiar experiencias, facilitar conocimientos, pensarnos como tribu. Una de las grandes dificultades que muchas veces encontramos en la escalada profesional es la falta de rocas a las cuales asirse. Hace unas cuantas décadas, presentarse a una escuela de medicina o expresar nuestra opinión en voz alta era considerado un acto impropio de una “dama”. Por esta y un sinfín de otras razones, a veces nos cuesta identificar mujeres que nos sirvan como referentes en nuestros diferentes espacios laborales.
Al mismo tiempo, en ocasiones el espacio se nos hace tan estrecho, que pensamos que solo tenemos que centrarnos en nosotras mismas para garantizarnos el lugar. Sin embargo, esta lógica de pensamiento, en lugar de acercarnos nos aleja.
Parte del propósito de ViT es acortar la brecha de género. Hacer que cada día sean más las mujeres que ingresan y hacen carrera en la industria Tech, pasa por generar espacios colaborativos, de crecimiento y aprendizaje compartido. Espacios en los que podamos intercambiar conocimientos y experiencias que impulsen a otras mujeres a desarrollar su potencial.

Foto de jeswin-thomas (Unsplash)
Para ello, ViT se ha pensado un conjunto de programas de acompañamiento, mentorías y capacitaciones constantes, hechos por y para las mujeres que forman parte de la comunidad. ViT busca poner al alcance de la mano de unas mujeres la experiencia, los conocimientos y las redes de contactos de otras, con la finalidad de acompañarlas en su proceso de reinserción laboral, emprendimiento y desarrollo profesional.
Entre prácticas de inglés, cursos de scrum y webinars de programación e inteligencia artificial, sus miembros desarrollan nuevas habilidades, pulen y actualizan sus conocimientos y amplían sus capacidades para enfrentar favorablemente entrevistas de trabajo, liderar equipos de alto desempeño y adaptarse a las constantes transformaciones de la industria tech.
Pensar en el mañana
Los techos de cristal no se derrumban solos, así como tampoco se derrumban con una sola generación. Las transformaciones sociales conllevan tiempo, conciencia y esfuerzo. Por ello, capacitar a las nuevas generaciones resulta crucial para garantizar que cada día nos acerquemos más al momento en el que las brechas de género ya no sean más.
Pensando en eso, y en el deseo real de brindar nuevas y mejores oportunidad a las niñas venezolanas, ViT ha creado su programa Escuelita ViT. Un espacio diseñado para que niñas y adolescentes venezolanas desarrollen capacidades técnicas que les permitan insertarse favorablemente en la industria tecnológica. Temas como programación básica, inteligencia artificial, bases de datos, entre otros, son impartidos en formato de cursos y compartidos de forma sencilla y agradable, a fin de recrearles una experiencia cercana y positiva con la tecnología.
Este tipo de programas no solo influyen de forma directa en la reducción de las brechas de género, sino también en la superación de la pobreza a la cual están expuestas las niñas y adolescentes venezolanas, y en general latinoamericanas. En la medida que estas futuras mujeres cuenten con habilidades y capacidades para labrarse mejores oportunidades, más posibilidades tendrán de encontrar empleos de calidad, emprender en la industria tecnológica y, a su vez, abrirle paso a las generaciones que vengan después.
Una esperanza real
Mi madre enfrentó grandes retos en su camino por convertirse en una profesional. Mis abuelas, la tuvieron más difícil. Los esfuerzos y el temple de las tres hicieron que hoy yo pueda escribir este artículo. Y lo hago para que mañana, mis hijas y sobrinas solo hablen de los techos de cristal como un reto ya superado en la historia de las luchas feministas, que son las luchas por la igualdad y la equidad.

Melanie Ventura
Licenciada en Bioanálisis de la Universidad Central de Venezuela, investigadora, escritora y especialista en ciencias de datos. Miembro de Venezolanas in Tech. Amante de los gatos, los viajes y el mar. Feminista por convicción.
Medium: @melanieventuraj
Últimos Artículos
Eva Navarro: «Necesitamos muchos más Don Quijotes que luchen contra esos molinos de viento que se transforman en gigantes»
“La Inteligencia Artificial es el gran negocio del siglo. Quieren que creas que viene el caos. Yo la llamo poder artificial, porque hay que hacerse las preguntas adecuadas: ¿Quién está detrás de esto? ¿Para qué? ¿Por qué? Nos enfrentamos al poder artificial. Esto ya...
Christine de Pizan y La Ciudad de las Damas: Una voz femenina que trascendió los siglos
"Aunque La ciudad de las damas generó un impacto inicial por sus ideas audaces y su pensamiento diferente en el contexto medieval, con el paso de los siglos la obra fue relegada al olvido. Solo hacia el siglo XIX comenzó a resurgir con fuerza, a medida que...
Otros Artículos
Otros
Gánale la partida al 2023 al pasear con tu perro
Todas o casi todas las personas hemos empezado este 2023 con alegría, energías renovadas y el propósito de mejorar en aquellos aspectos que consideramos que flojean en nuestra vida o no nos sentimos en paz con ellos. O quizás queremos atrevernos con algo que no hemos...
¿Inglés oxidado?
Un mundo tan globalizado requiere un idioma internacional de negocio y nos guste o no, el inglés suele ser el idioma elegido por las empresas. A lo mejor me dices, Nicola, si es que yo no vendo activamente a anglosajones. Pues, aún así, puede que al día de mañana, te...
Nuestra relación con el dinero
Una de las mayores dificultades que encuentro en común entre la gran mayoría de mujeres que conozco y vienen a mis talleres, es el asunto de ponerle precio a su talento. Tasar el producto de su trabajo, cobrar lo que valen sus aportes, negociar sueldos, pedir aumento...

