Visionarias: ¿Todo bien?

Escrito por Margarita Legorburu

Una de las definiciones de Visionaria que podemos encontrar en el diccionario es: “mujer que abre caminos y tiene la habilidad para inspirar a otras”.
Para abrir caminos y poder ser fuente de inspiración para otras mujeres, hay que estar tremendamente bien preparada, tener una buena y sólida formación, estar provista de una motivación de primera categoría y otras muchas habilidades más que podríamos ir enumerando, pero la parte que es claramente ineludible y que no puede fallar en ningún caso, es la necesidad de sentirse bien.
Sentirse bien a nivel físico, mental, social y espiritual no es tarea fácil para nadie. Todo y teniendo dificultades e incluso discapacidades, hemos de aprender a restablecer nuestra salud y sentirnos bien, como enuncian los principios la Medicina Integrativa desde la época de Hipócrates.
La intensa vida actual sin duda alguna nos da ventajas en muchos aspectos sobre las vidas que tenían nuestras antepasadas, pero no podemos en ningún caso dejar a un lado sin más la exigencia enorme que esto comporta. Exigencia, desgaste y presión (impuesta por el entorno, o por una misma que para esto somos tan estupendas).
Está de moda cuidarse, es cierto y para eso nos persigue la publicidad, pero la realidad para muchas mujeres profesionales y con responsabilidades laborales, familiares, sociales, solidarias a las cuales queremos llegar con la misma intensidad y perfección es que el día tiene 24 horas. Algunas veces, llegar a la clase de yoga que va tan bien para desconectar y conectar con una misma, atravesando la ciudad a toda velocidad es un motivo más de presión y estrés.
El estrés se ha instalado en nuestra vida de tal forma que en muchos casos ni se percibe como tal. No tener tiempo y que no te da de sí la vida, es normal, son frases que se repiten a lo largo del día y que también las tenemos integradas y normalizadas. ¿Cuántas veces llamas a alguien sin pedir permiso previo por whatsapp? Glups….
Obviamente la vida no quiere ser así y nos va a pasar factura con más o menos prontitud.

«La realidad para muchas mujeres profesionales y con responsabilidades laborales, familiares, sociales, solidarias a las cuales queremos llegar con la misma intensidad y perfección es que el día tiene 24 horas«
Conocemos por estrés, un conjunto de síntomas y signos muy variados que se presentan de muy diferentes formas en cada persona que los padece.
La intensidad es diferente de un momento a otro de tu día a día y la forma puede ser cambiante. Es decir que no vas a estar siempre con una intensidad extrema y que una época puedes tener contracturas y en otra insomnio.
Pueden aparecer migrañas, dolores de cabeza debidos a la tensión (cefalea tensional), insomnio, trastornos de carácter muy variados desde irritabilidad, desánimo, falta de memoria y una, muy difícil de detectar, “falta de alegría”, dolores musculares, muy frecuentes de espalda, disminución de la líbido, cansancio desproporcionado, mareos y todo un festival de síntomas que no pueden llegar a justificarse por ninguna prueba médica de las que actualmente disponemos o, al menos, de las que suelen hacerse en una batería de exámenes habituales.
Una programación de agenda poco realista, nos lleva a agendar demasiadas actividadades que queremos realizar con la misma eficacia, lo que conlleva un cansancio muchas veces físico, pero también a un cansancio mental y desgaste propio del exceso de tareas y responsabilidades. También vamos integrando que estar agobiada es lo normal, pero tiene consecuencias bioquímicas y alteraciones en nuestro organismo. “Es lo que hay”… otra frase lamentable. Queremos que haya otra cosa!!!
Pasado un tiempo, diferente para cada persona y que evidentemente depende de muchas circunstancias, empiezan a aparecer los síntomas descritos anteriormente y que pueden llegar a ser complicados de identificar, diagnosticar y por consecuencia trata de manera asertiva.
Empezamos con una negación, porque reconocer que estás desbordada se puede vivir como un fracaso y las super women no estamos para fracasos.
Una vez identificado, tampoco es necesariamente fácil deshacerte del gran montaje que tanto ha costado conseguir.
Siempre una agenda realista y una buena gestión del tiempo van a ser de gran utilidad, pero en muchos casos la opción más práctica es pedir ayuda.
Mira tú agenda y calcula si tienes en ella tiempo para cuando surge cualquier “imprevisto”. Imprevisto como su nombre indica son asuntos que no podías tener controlados: un coche averiado en la carretera, una canguro con Covid, un operario que no aparece el día que tu puedes, un funeral…pues eso, imprevistos. Nos programamos para un puzle perfecto sin un ápice de espacio para la improvisación.
Cuántas veces al cruzarte con alguien, incluso si no te has visto con esa persona hace años, te saluda con un ¿todo bien? A mí me suena claramente a que mejor no le contesto, porque no tiene tiempo o no le interesa, o las dos cosas a la vez. Son frases hechas que se instalan en nuestros programas cotidianos de lenguaje, pero que son un reflejo de como personas y sociedad estamos.
Estarás pensando que esto implicará renuncias, y efectivamente así será, pero también muchas ganancias y seguramente va a ser un simple reajuste en la escala de prioridades para ti.
Habitualmente cuando llega una primera visita a la consulta de acupuntura, lleva ya bastante tiempo de evolución con la problemática que le haga consultar. Es posible que haya recurrido a más de un especialista sin conseguir poner “un titular” que permita un tratamiento. Es importante en primer lugar el atrevimiento a afrontar la situación y en segundo lugar encontrar el espacio-tiempo –compromiso para venir y dedicarse a restablecer el equilibrio de su organismo.
Vamos a empezar la visita con una historia clínica completa y valorando cada entorno laboral, social y familiar. Somos “entorno-dependientes” y no podemos desligarnos de ello. En las visitas de Acupuntura y en la Medicina Integrativa en general, siempre vamos a tratar a cada paciente de forma absolutamente individualizada, dedicando tiempo a escuchar y ayudándole a encontrar los mecanismos/tratamientos/ideas para mejorar su vida en general.
Con la inserción en unos puntos concretos de unas pequeñas e indoloras agujas, vamos a “resetear” a la persona, modulando sus hormonas y energía para llegar a la situación de máximo equilibrio posible.
En la primera sesión ya vas a notar sensación de relajación y bienestar ya que las endorfinas hacer su cometido, pero vamos a necesitar un tratamiento completo para conseguir los cambios que necesitamos para observar la mejoría esperada.
Equilibrio necesario e indispensable para seguir abriendo caminos e inspirando a otras mujeres.
Nadie se puede cuidar por ti.

Una programación de agenda poco realista, nos lleva a agendar demasiadas actividadades que queremos realizar con la misma eficacia, lo que conlleva un cansancio muchas veces físico, pero también a un cansancio mental y desgaste propio del exceso de tareas y responsabilidades.

Margarita Legorburu
Licenciada en Medicina en 1984. Cursa estudios en el Hospital de Sant Pau de Barcelona.
Inicia estudios de acupuntura en el Hospital del Sagrat Cor de Barcelona (Universidad de Toulouse) en 1985, y se diploma posteriormente por las escuelas de Pekin y Colombo – Sri-Lanka.
Máster en acupuntura por la Fundació Bosch i Gimpera de la Universidad de Barcelona. Estudios de homeopatía en la Academia Medico Homeopática de Barcelona y master en PNL por el Institut Gestalt de Barcelona.
Profesora y fundadora del Postgrado de Acupuntura de la Fundació Bosch i Gimpera, de la Universitat de Barcelona, en el cual impartió clases durante 10 años, a la vez que cursos de pre-grado en la Universidad de Barcelona (Central y Autónoma). Miembro de la sección colegial de médicos acupuntores y homeópatas. Médico acreditado como Acupuntor por el Colegio de Médicos de Barcelona.
Dedicación exclusiva desde hace más de 30 años en la consulta privada de Barcelona y en la clínica Sant Josep de Vic.
• Licenciada en medicina y cirugía por la UAB en 1984.
• Miembro del COMB. Nº colegiada: 21.939
• Acreditada en acupuntura por el COMB.
• Miembro de SCACB. Sociedad científica acupuntura de Cataluña y Baleares.
• Miembro de SAME. Sociedad de acupuntura médica de España.
Página web: https://www.acupuntura-legorburu.com
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