Inclusión financiera, alternativa para despegar de suelos pegajosos

por | Alice Rodríguez, Opinión, RE_Suelos Pegajosos, Voces Visionarias

«Las mujeres que viven en países con menores oportunidades de desarrollo y altos índices de desigualdades, tienen menor posibilidad de lograr una autonomía económica y financiera, lo que nulifica su crecimiento, siendo los suelos pegajosos un factor clave en la problemática de retener a las mujeres en las peores condiciones económicas que les impide ampliar su esquema de inclusión en este sector».

Fuente: Karolina Grabowska (Pexels)

La desigualdad de género en el mundo laboral es el principal detonador del denominado suelo pegajoso, relativo a las dificultades que las mujeres tienen ─respecto de los hombres─ para moverse de la base más precaria en la que se encuentran o con menor ingreso por concepto de su remuneración, siendo los empleos de naturaleza temporal, jornadas reducidas y puestos feminizados parte de la problemática que les impide escalar hacia mejores posiciones laborales.

Ejemplo de ello son los empleos de limpieza, asistencia social, maquila o ámbito educativo; es decir, la insistencia en que las mujeres sólo pueden ser capaces de desempeñarse en este tipo de sectores al conceptualizar una falsa creencia de que socialmente son responsables de las tareas de cuidado.

A nivel internacional, de acuerdo con el informe denominado Las desigualdades y el mundo del trabajo, publicado en 2021 por la Organización Internacional del Trabajo, las desigualdades de género suelen tener su origen en la discriminación y en estereotipos respecto a la participación de la mujer en la sociedad, el valor de su trabajo y en su posición en el mercado laboral, desempeñando, junto con las niñas, mayoritariamente el trabajo del cuidado no remunerado, de tal suerte que las mujeres dedican un estimado de cuatro horas y veinticinco minutos al día a tareas de cuidado no remuneradas, mientras que los hombres dedican una hora y veintitrés minutos a estas mismas actividades, lo que impacta en la disponibilidad de tiempo para su educación, formación y, en consecuencia, incremento de oportunidades laborales.

El impacto de la desigualdad en razón de género en el mundo financiero

El sólo hecho de incrementar el empleo de las mujeres a los niveles más altos del mundo representados por Suecia, de acuerdo con un estudio emitido por la firma PriceWaterhouseCoopers, el PIB de México crecería 590 mil millones de dólares, lo que se traduce en un 28% de aumento del PIB, de tal forma que se catalogaría como uno de los tres países de la OCDE con mayores oportunidades de crecimiento.

Lo cierto es que, en la realidad, las mujeres que viven en países con menores oportunidades de desarrollo y altos índices de desigualdades, tienen menor posibilidad de lograr una autonomía económica y financiera, lo que nulifica su crecimiento, siendo los suelos pegajosos un factor clave en la problemática de retener a las mujeres en las peores condiciones económicas que les impide ampliar su esquema de inclusión en este sector.

De acuerdo con la International Finance Corporation, en 2011, dos de las restricciones potenciales a la movilidad financiera de las mujeres, son la crianza y el cuidado infantil, que les impide acercarse a adquirir productos que beneficien su vida económica, lo que implica la necesidad de establecer políticas tanto públicas como privadas para facilitar la participación de las mujeres en estos sistemas siendo conscientes, primeramente, de las causas reales y medibles que perpetúan la desigualdad, para, posteriormente, implementar una estrategia de cultura de educación financiera desde edades tempranas, al tiempo que se diseñen productos financieros lo suficientemente flexibles y con perspectiva de género que les permita a las mujeres fomentar su capacidad de ahorro para adquirir bienes de consumo.

Fuente: Brian Wangenheim (Unsplash)

¿Qué se puede hacer en materia de inclusión financiera con perspectiva de género?

La inclusión financiera con perspectiva de género debe de considerar alternativas que permitan valorar los productos financieros a partir de las necesidades de las mujeres de forma interseccional identificando las condiciones económicas en las que se encuentran que facilite el diseño de productos viables que les permita promoverlos, con la firme determinación de que prevalezca una estrategia de educación y formación financiera que las sensibilice respecto al como sí pueden despegar de esos suelos pegajosos que las mantienen inmóviles en su crecimiento.

Bajo ese contexto, se considera que una estrategia de inclusión financiera hacia las mujeres debe, al menos, incluir:

(i) Educación y formación básica necesaria para romper falsas creencias en el uso de un producto financiero;

(ii) Emisión de productos financieros que disminuyan el costo de la apertura de una cuenta y su mantenimiento;

(iii) Generación y mantenimiento de becas educativas que les permita ampliar sus talentos y habilidades en la materia orientado al emprendimiento en el sector formal;

(iv) Productos financieros que atiendan a las metas de inversión personal y familiar, de acuerdo con las preferencias de las mujeres con respecto a su capacidad de liquidez, así como su poder de negociación dentro de sus hogares;

(v) La protección a través de la adquisición de una serie de seguros, que las proteja contra futuras afectaciones financieras que incidan en sus activos; por ende, es necesario que las mujeres tengan mayor educación financiera que les permita confrontar los temores en la toma de riesgos y mayor confianza hacia las instituciones a fin de que despeguen de su suelo pegajoso en una búsqueda de crecimiento y autoempoderamiento femenino.

Reflexión

Generar conciencia respecto al impacto que tiene la desigualdad entre hombres y mujeres es el primer paso para lograr identificar las razones de permanencia de las mujeres en suelos pegajosos, seguido por el compromiso tanto en los sectores público como privado de que el acceso de las mujeres en el sistema financiero requiere de promover productos y servicios con una perspectiva de género en la que se evalúe cuantitativa, cualitativa e interseccionalmente las necesidades de las mujeres tendiente a su crecimiento económico y participativo ante una sociedad que, a través de estereotipos y roles de género, insiste en mantenerlas en espacios privados y con menores oportunidades.

Bibliografía

Alice Rodríguez

Socia fundadora de Resilio Consultores, S.C. a cargo de las áreas de Psicología, en la atención psicoterapéutica a mujeres víctimas de violencia de género, y Sector Empresarial en la implementación de políticas institucionales en temas relacionados con la prevención a la violencia laboral y sexual, igualdad de género, diversidad, inclusión y no discriminación.

Psicóloga Clínica egresada de la Universidad Latinoamericana. Licenciada en Derecho, egresada de la Universidad Tecnológica de México.

Egresada, entre diversos estudios, del Máster en Derecho Administrativo y Tributario por la Universidad Complutense de Madrid; del Máster Interdisciplinar en el Estudio y Prevención de la Violencia de Género por la Universidad de Salamanca; del Diplomado en Mindfulness y Psicoterapia por el Instituto Iberoamericano de Estudios para la Paz en Murcia, España; del Diplomado en Derechos Humanos de la Mujer por la Universidad Austral en Argentina; Diplomado en Educación para la Paz y Derechos Humanos por la Universidad Iberoamericana, y Diplomado en Enfoque de Derechos y de Igualdad de Género, en Política, Programas y Proyectos por la OEA.

Cuenta con 25 años de experiencia profesional. Es articulista para el Tribunal Federal de Justicia Administrativa y conductora del programa de radio “Género y Acción” que se transmite por Caldero Radio.

 

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