La alopecia o caída del cabello: un tema sensible para las mujeres

Bettina Colmenares, Salud y Bienestar

A nosotras las mujeres nos importa tener una hermosa cabellera. Y mucho. El cabello largo es un estereotipo de belleza. Por este motivo todas las mujeres en cualquier lugar del planeta invertimos millones de dólares al año en productos para el cabello, peluquería, estilistas de moda y tratamientos intensivos, mucho más que en otras áreas de la belleza, salud y/o bienestar. Para nosotras las mujeres es clave una buena relación con el peluquero o con el estilista. El cabello es parte vital de la autoimagen, por lo que su caída genera un gran impacto emocional. Esto adquiere relevancia para comprender el contexto de las mujeres que padecen de enfermedades que inciden en el crecimiento o calidad de su cabello. Y un ejemplo reciente de ello es la historia de Jada Pinkett Smith.

«Se desconoce aún por qué el estrés desencadena caída del cabello aunque podría estar asociado al aumento de los niveles de cortisol, una hormona del estrés, o con los cambios en el flujo sanguíneo. Lo más relevante aún es que esta situación puede convertirse en un círculo vicioso, pues la caída del cabello en sí misma genera más estrés…»

El cabello es un símbolo de importancia desde la antigüedad. Para la cosmovisión indígena antigua, un cabello largo, brillante, frondoso y cuidado es expresión de fortaleza y de sabiduría. También de salud. Los antiguos egipcios llevaban la cabeza rapada, pero al salir a conquistar tierras lejanas lo dejaban largo, como señal de buen augurio para el regreso. Los griegos antiguos tenían la creencia de que Hades (Dios del Infierno) cortaba el cabello, como simbología de cortar el hilo de la vida. En México, la ancestral comunidad indígena de los purépechas tiene una leyenda que cuenta que sus abuelos cortaban el cabello de las mujeres con sus hachas bien afiladas bajo la luna llena y ellas tomaban las puntas recién cortadas y las enterraban como garantía de ofrenda para recibir a cambio una larga y abundante cabellera.

De la Cabellera de Berenice a Rapunzel…
La Cabellera de Berenice es el nombre de un poema de Calímaco que cuenta la historia de Berenice, esposa del rey egipcio Ptolomeo III, quien ofrece su larga cabellera a la diosa Venus (Afrodita) a cambio de que su esposo vuelva vivo y victorioso. El faraón retorna, Berenice cumple su promesa y deposita su cabello en el templo, de donde desaparece misteriosamente al día siguiente del sacrificio. En aquel entonces, el astrónomo de la corte, Conon de Samos descubre una constelación de siete estrellas en forma de larga cabellera a la que llamó «Cabellera de Berenice», como símbolo del lugar donde la diosa Venus (Afrodita) decidió colocar la hermosa cabellera de la reina. También se le conoce como «Cabellera de Ariadna».

Rapunzel, el cuento de los hermanos Grimm, también pone en valor la cabellera femenina al servir de escalera para que el enamorado de la joven Rapunzel llegara hasta su lado. En este cuento se vincula el cabello largo a la belleza, salud y juventud.

Imagen: John Everett Millais. La dama de honor (1851). Óleo sobre tabla 279 x 203 mm. The Fitzwilliam Museum. Cambridge

A lo largo de la historia, el cabello ha sido simbología de feminidad. La escritora española Bel Olid, plantea en su libro «A contrapelo: O por qué romper el círculo de depilación, sumisión y auto odio», que una mujer con cabello corto puede recibir comentarios nada halagadores, vinculados a la no aceptación. Se trata de una interpretación social de cómo las mujeres con cabello corto son sinónimo de renunciar a la feminidad.

Este marco conceptual es muy relevante para comprender el contexto emocional y social de las mujeres que padecen de enfermedades que impactan el crecimiento o calidad del cabello. Y un ejemplo reciente de ello es la historia de Jada Pinkett Smith, quien en 2021 tomó la valiente decisión de afeitarse la cabeza, pues desde hace unos años lucha contra la alopecia que padece.

La actriz tiene un diagnóstico de alopecia areata, un trastorno inmunológico que genera caída del cabello. Este trastorno, conduce a una depresión importante, vinculada probablemente a toda la simbología social de la cabellera. Se trata de un tema tan sensible que, durante la reciente entrega de los premios Oscar, Chris Rock hizo referencia a la cabeza calva de Jada Pinkett Smith, lo que provocó que su marido, Will Smith irrumpiera en el escenario y abofeteara a Rock, generando toda una polémica en redes sociales, donde se sigue debatiendo sobre la consecuencia. Este conflicto, aunado a los nuevos descubrimientos sobre opciones de tratamiento y asociaciones clave, son motivos de hablar hoy acerca de la alopecia.

¿Qué es la alopecia?

La alopecia se define como cualquier forma de pérdida de cabello y puede tener muchas causas.  Se trata de un motivo de consulta frecuente, manifestación de una amplia variedad de trastornos. Algunos pacientes, según declaraciones de la dermatóloga Angela Lamb (Hospital Mount Sinai – Nueva York) llegan a afectarse de tal manera con la caída, que evitan lavarse o cepillarse el pelo, pues con estas prácticas se hace más evidente la pérdida de cabello.

En el ciclo folicular normal del cabello se describen tres fases:

  • Anágena (fase de crecimiento, con una duración promedio de 3 años)
  • Catágena (fase de transición de 3 semanas)
  • Telógena (fase de reposo de 3 meses).

Al finalizar la fase telógena, el cabello cae y empieza un nuevo ciclo (reinicia fase anágena). En consecuencia, la caída del cabello es fisiológica. Se dice que se cae un promedio de hasta 100 cabellos por día. A lo largo de la vida, la mayoría de los pacientes pierden cabello de manera gradual y progresiva,  mediado por cambios hormonales, específicamente de los andrógenos (hormonas masculinas).

Alrededor del 95% de las consultas por caída del cabello están relacionadas con alopecia androgenética, efluvio telógeno y alopecia areata. No suelen presentar síntomas y se consideran de tipo no cicatricial. Otras modalidades de alopecia incluyen

Alopecia por tracción: es el caso de las mujeres afro descendientes cuando corren riesgo de perder su cabello por alisamiento excesivo.

Alopecia autoinmune: hay pérdida de cabello pues el organismo comienza a atacar a sus propios folículos pilosos. Esta variante es característica de enfermedades como: el lupus eritematoso discoide, la alopecia cicatricial centrífuga central (ACCC) que aparece en mujeres afrodescendientes de 30 a 55 años, en una incidencia cercana al 15%.

Alopecia androgenética femenina: es una forma común de caída de cabello no cicatricial que ocurre principalmente en mujeres adultas y afecta el cuero cabelludo de la región frontal y vértice. Los fármacos indicados para el tratamiento de esta patología son aquellos que inhiben la acción de las hormonas masculinas a nivel del folículo piloso, como: finasteride, dutasteride, acetato de ciproterona, espironolactona, flutamida y bicalutamida.

Imagen: Escala de Sinclair para la caída del cabello de patrón femenino

Etapa 1: normal.

Etapa 2: disminución de la densidad del cabello en la parte central.

Etapa 3: ensanchamiento del área central y pérdida de volumen lateral.

Etapa 4: desarrollo de un área de calvicie antero-central.

Etapa 5: pérdida de cabello avanzada.

 

La caída del cabello ¿puede ser otra consecuencia de la pandemia?

Según los especialistas, el exceso de inflamación a consecuencia de la infección por Covid, aumenta las sustancias inmunológicas relacionadas con la alopecia. Se describen 2 tipos de caída del cabello que la pandemia ha desencadenado:

Efluvio telógeno: ocurre un cambio en el ritmo de crecimiento del cabello que genera una caída superior a los 50 a 100 cabellos día, es decir que se cae más cabello del que en realidad crece, varios meses después de una experiencia estresante vinculada a ciertas enfermedades, cirugía mayor, trauma emocional o después del embarazo.

Después de una infección por Covid, al menos 50% de los pacientes presentan caída de cabello post-covid, probablemente causado por el estrés fisiológico del organismo al combatir el coronavirus. Otras personas, que nunca se contagiaron, también están presentando caída del cabello por el estrés emocional debido a la pérdida del trabajo, a los cambios en la situación económica, el fallecimiento de familiares y otras situaciones derivadas de la pandemia.

Lo que se desconoce aún es por qué el estrés desencadena caída del cabello aunque podría estar asociado al aumento de los niveles de cortisol, una hormona del estrés, o con los cambios en el flujo sanguíneo. Lo más relevante aún es que esta situación puede convertirse en un círculo vicioso, pues la caída del cabello en sí misma genera más estrés, especialmente en las mujeres pues el cabello está vinculado a la identidad femenina y a la autoconfianza. Para las pacientes afectadas por la caída del cabello se aconseja psicoterapia pero sin fármacos, pues algunos medicamentos antidepresivos o ansiolíticos pueden potenciar la caída del cabello.

Alopecia areata: se trata de otra forma común de alopecia autoinmune, en la que el sistema inmunitario ataca los folículos pilosos, evidenciado la ausencia de cabello o de barba en forma de “parches”. La palabra “areata” hace referencia a la naturaleza desigual de la caída del cabello. Puede aparecer durante la infancia, adolescencia o edad adulta y se considera que afecta a una de cada 500 a 1000 personas en Estados Unidos. Su causa es desconocida, pero se cree vinculada a un problema genético que puede activarse en presencia de acontecimientos estresantes o por déficit nutricional.

Por el aspecto, la modalidad de caída de cabello de Jada Pinkett, en mechones, pareciera  areata. Hoy en día se sabe que este tipo de pacientes tiene riesgo aumentado de trastornos tiroideos, diabetes, cuadros alérgicos y asma bronquial.

El diagnóstico se realiza a través de biopsia del cuero cabelludo. No tiene cura pero, hay pacientes a quienes les vuelve a crecer el cabello al eliminar la inflamación. Por eso, todos los tratamientos habituales están orientados a disminuir el proceso inflamatorio. La primera elección es la inyección mensual de fármacos antiinflamatorios, como los esteroides (valerato de betametasona), directamente en las partes afectadas del cuero cabelludo para impedir que el organismo ataque los folículos pilosos. Entre los efectos secundarios están descritos la decoloración o pequeñas hendiduras en la piel.

Otras modalidades de tratamiento contemplan:

  • La aplicación de tratamientos tópicos en el cuero cabelludo con corticoides
  • La ingesta de fármacos como el minoxidil, un medicamento para el crecimiento del cabello
  • La inmunoterapia con anticuerpos monoclonales: dupilumab, utilizado para tratamiento de asma y eczema. (Una dosis quincenal, con pocos efectos secundarios)
  • Recientemente se están indicando los medicamentos como tofacitinib y el baricitinib, aprobados por la FDA para tratamiento de artritis reumatoide, cuyo efecto secundario es la mejoría en la caída del cabello.
  • También es importante una buena alimentación, rica en vitaminas como la biotina, la reducción del estrés y la realización de actividades como el yoga o la meditación consciente.

El plasma rico en plaquetas para el crecimiento del cabello: ¿un simple producto de moda?

El plasma rico en plaquetas obtenido de un extracto procesado de la sangre del mismo paciente y colocado en su cuero cabelludo a través de micro agujas, es un producto de uso común en la actualidad indicado como tratamiento para la caída del cabello. Sin embargo, no hay consenso para establecer con exactitud el método de preparación y la dosis. Se trata de un producto aprobado por FDA cuyo uso ha generado mucha polémica en la actualidad, a pesar de los ingresos multimillonarios para las industrias dedicadas a los tratamientos para la caída de cabello.

Mi recomendación médica es que el paciente debe tener claro que este tipo de tratamientos sea parte de las opciones de tratamiento, no una única opción milagrosa. 

Sigue habiendo mucho estigma social en torno a la caída del cabello. Y esto explicaría la reacción emocional en torno al incidente durante la última entrega de los Óscar. Por fortuna, continúan los avances en las investigaciones médicas para generar tratamientos cada vez más eficaces, en torno a este problema tan común.

Fuentes

La caída del cabello puede ser otra consecuencia de la pandemia. Artículo de Pam Belluck. The New York Times

Alopecia androgenética femenina: la revolución de las terapias antiandrogénicas. Por Dra. Zaira Dennis Chávez López. Medscape.

Abordaje diagnóstico de la caída del cabello: 5 puntos clave. Por Dra. Zaira Dennis Chávez López. Medscape.

 Alopecia. Por Ryan Syrek. Medscape

El plasma rico en plaquetas para el crecimiento del cabello requiere de arte y ciencia. Por Ted Bosworth. Medscape

Por qué el cabello es un símbolo de libertad para las mujeres — y su poder de decisión sobre sus cuerpos. Fernanda Pintler. Business Insider México.

Rapunzel: el símbolo. Por Dr. Xavier Sierra Valentí . Un dermatólogo en el museo. 

 

 

DRA. BETTINA COLMENARES

Médico Cirujano y gerente de salud con más de dos décadas de experiencia. Especialista en cirugía general, particularmente cirugía laparoscópica y ginecológica y Fellow del American College of Surgeons. Líder en gerencia médica privada en clínicas urbanas con manejo de más de 1000 pacientes al año. Además, con conocimiento y experiencia en el mercado asegurador de medicina privada con énfasis en calidad de los servicios. Experiencia en estrategia para organizar servicios de emergencia en areas de conflicto urbano.

Últimos Artículos

Este es un cuento verdadero

Este es un cuento verdadero, tan real como puede ser cualquier historia que uno vive: mucho hecho y bastante percepción subjetiva. Mi compañía más fiel ha sido el dolor de cabeza, de modo que he probado casi todas las alternativas para analizarlo, entenderlo,...

leer más

Melanoma: lunares con historia

El pasado 23 de mayo se celebró el Día Mundial contra el Melanoma, a fin de sensibilizar y concienciar a la población acerca de este tipo de cáncer de piel, así como la importancia del diagnóstico precoz. La campaña creada para este día se llama “Lunares con...

leer más

Otros artículos del Reporte Especial

Reporte Especial

La diversidad es un tema clave para las inversiones

Hanoi Morillo, confía que con el tiempo tendremos más mujeres inversionistas. Algo obvio para ella, ya que basta con ver que hay muchas más mujeres hoy día que se están capacitando, preparándose, generando capital para ellas mismas, lo que, naturalmente, llevará a...

leer más

No hay un solo camino para volverse inversora

Para Susana García-Robles no hay un solo camino para volverse inversora y lo dice desde su propia experiencia. Su trabajo comenzó con las non-profits, fundaciones que promovían el liderazgo de niñas, adolescentes y mujeres, participando en temas de desarrollo y...

leer más