¿Trabajas con tu pareja? Consejos para proteger la relación

Escrito por Susana Reina

Foto de Krakenimages (Unsplash)
Hace unos días renunció una amiga a su empresa para irse a ayudar al esposo a su negocio particular, debido que está ganando nuevos clientes que requieren más atención y servicio. En lugar de contratar a una persona para esta labor, le pidió a ella que dejara su trabajo y se fuera a ayudarlo. Ella estuvo de acuerdo y se fue.
Es más frecuente de lo que se piensa, pero usualmente las mujeres abandonamos nuestras carreras por el bienestar familiar, bien sea para apoyar el proyecto del marido o para cuidar niños o adultos mayores. Pareciera que ejercemos un rol supletorio y complementario.
No es una decisión fácil esta. Y menos aún trabajar en un mismo espacio, al mismo tiempo, en lo mismo que tu pareja. Lo digo porque no siempre tenemos la capacidad para separar roles y metas laborales de los roles y metas personales, o de los roles y metas relacionales, parentales, sociales, familiares…
Conozco varias parejas que han vivido este panorama, algunas fracasaron estrepitosamente, otras están ahí guapeando.
Soy partidaria de que cada quien tenga su propio espacio de desarrollo profesional. Hace la vida mucho más rica, sobre todo para las mujeres, a quienes nos ha costado tanto abrirnos a terrenos productivos.
El drama está en que la verdadera independencia, como hemos dicho antes, es económica. Si tienes tus propios ingresos, si te puedes agenciar tus proyectos y clientes de forma autónoma, eres poderosa. Decidir en qué gastas lo tuyo, en qué lo inviertes, si te expandes o no, cualquier movimiento que tomes, sea o no consultado con él, es tuyo. Asimismo, diversificar las fuentes de ingreso familiar y no poner todos los huevos en la misma canasta, sin duda es una buena estrategia.
Todo lo anterior cambia radicalmente cuando eres la empleada de tu marido. Sobre todo, si trabajan en el mismo espacio físico, y comparten todas las horas de labor y además la casa. Y más delicado aún, cuando él es el que te paga tu sueldo. Podrías ser su socia… o su jefa, cuando el emprendimiento es tuyo. Eso le podría dar un giro interesante.

«Usualmente las mujeres abandonamos nuestras carreras por el bienestar familiar, bien sea para apoyar el proyecto del marido o para cuidar niños o adultos mayores. Pareciera que ejercemos un rol supletorio y complementario.»
Pero para todas las situaciones, tanto como empleada, jefa o socia, te doy los siguientes consejos:
- Desde el inicio conversen y negocien para establecer reglas de juego claras.
- Separen lo que es trabajo de vida personal.
- Pongan horarios de fiel cumplimiento. Acuerden que no se habla de trabajo fuera de esas horas.
- Procuren tener el espacio laboral fuera del hogar; protejan el espacio de la casa y la relación con los hijos, de los conflictos laborales.
- Ténganse paciencia para respetar ritmos, creencias, ideas, decisiones que cada uno tome.
- Piensen en la empresa como un ente autónomo que existe independientemente de Ustedes y que requiere de sus cuidados, pero no son Ustedes.
- Hablen de lo que espera el uno del otro, clarifiquen muy bien los roles que ejercerá cada uno, prevean conflictos y acuerden formas de solucionarlo antes de que se presenten.
- Establezcan normas de forma que ambos sepan lo que se puede y no se puede hacer.
- Conversen siempre que sientan que se están irrespetando los acuerdos, o que están teniendo más conflictos de lo necesario

Foto de KoolShooters (Pexels)
El matrimonio es una sociedad y quien vive con otro ya sabe lo que implica compartir de forma íntima todo lo que acontece. Podría aventurarme a decir que, si la calidad de la relación interpersonal es buena, el proyecto de trabajar juntos puede que tenga más esperanzas de éxito que en el caso de que haya ausencia de amor entre ambos.
Podría uno confundirse y pretender que ambos espacios no se influyeran, pero ello ocurrirá sin duda alguna; por ello hay que tener la inteligencia para advertirlo a tiempo y estar dispuestos a cambiar de rumbo para que ni la empresa ni la pareja sufran.

Susana Reina
Susana Reina es Psicóloga y Feminista venezolana. Directora Fundadora de Feminismoinc y Presidenta de la Alianza Venezolana Empresarial por el Liderazgo de las Mujeres (AVEM). Vicepresidenta de Desarrollo Corporativo del Grupo Multinacional de Seguros. Socia fundadora de FemData México.
Master en Gerencia de Empresas y Mercadeo. Especialista en Políticas Públicas con enfoque de género. Coach Ontológico Empresarial.
Columnista de Efecto Cocuyo.
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Muy cierto todo lo que dice este artículo, me siento súper identificada. Yo dejé mi trabajo para trabajar en sociedad con mi esposo en el año 2016 y hemos tenido altos y bajos laborales, por más que intentamos no mezclar lo personal de lo laboral a veces no se puede. Y si, seguimos guapeando😃 pero actualmente me encuentro buscando nuevas oportunidades de trabajo.